Las causas principales de Envejecimiento de la Piel

La capacidad de regeneración y reparación de la Piel

Como explicaba en el artículo anterior la piel es un tejido extenso, elástico, vivo y complejo. Es una magnífica defensa, pero también está expuesta a ataques desde el interior de nuestro propio organismo.

La capa más superficial de la piel, la epidermis (con su estrato córneo), es la que desarrolla en gran medida esta función defensiva y por eso hablamos de función barrera.

Profundizando en esta función barrera, la piel es un órgano que separa y aísla el medio interno del entorno, sufre las consecuencias de los factores intrínsecos del envejecimiento que proceden de nuestro metabolismo interno (estrés oxidativo, glicación, inflamación, etc), así como los debidos al entorno llamados factores extrínsecos (radiaciones ionizantes, UV, polución, tabaco, alimentación, etc). todos ellos pueden alterar su estructura y correcto funcionamiento. 

Como consecuencia de ello, la piel puede sufrir cambios que la conduzcan al foto-envejecimiento, inflamación, disfunción inmune, desequilibrio epidérmico y otras alteraciones.

Las causas principales de Envejecimiento de la Piel

De entre todas las causas de daño y envejecimiento de la piel hay tres fundamentales que es necesario vigilar siempre:

  • Deshidratación o pérdida de agua
  • Oxidación
  • Inflamación

Deshidratación 

La piel está compuesta, en su mayor parte, por células que se ordenan en forma de capas y que se mantienen pegadas unas a otras. Si hiciéramos un corte y lo mirásemos de cerca sería similar a una pared donde las células serían los ladrillos y ciertas proteínas, el cemento. Es muy importante que la estructura sea la correcta y que no falte cemento porque si no, esta “pared”, se debilita y deja pasar el agua en exceso. Nos deshidratamos. 

¿Cómo podemos tratar este problema? Los aceites refuerzan la función barrera de forma directa pero también hay otros componentes del olivo que nutrirán las células y harán que éstas produzcan más proteínas de sellado (cemento).

Oxidación 

Antioxidantes para seguir joven 

Nuestro organismo en su trabajo por mantenernos vivos y nuestra relación con el entorno generan oxidación en nuestras células. La oxidación es la acción de partículas muy pequeñas con carga eléctrica (radicales libres) que impactan sobre la piel y sus células, inician una rección en cadena y las dañan. 

La mejor manera de neutralizar este efecto es proporcionando antioxidantes. Nuestro organismo genera antioxidantes, pero a menudo no es suficiente por lo que es necesario aportarlos desde el exterior. 

¿Qué antioxidantes son mejores? Pues son aquellos que cumplen tres condiciones fundamentales: 1º son capaces de neutralizar rápidamente los radicales libres, 2º son estables, no se estropean y mantienen su acción en el tiempo, 3º son fácilmente reconocibles por nuestro cuerpo y gracias a ello pueden actuar en sinergia con la piel (biodisponibilidad).

Procedente del olivo, Elixid de Nuage (ILOS) tiene uno de los mejores complex antioxidante que la naturaleza puede proporcionar. Porque es uno de los más potentes neutralizando radicales libres, porque tiene alta estabilidad y porque es muy biodisponible.

Inflamación 

Investigaciones de la última década destacan el papel fundamental que tiene la inflamación en los procesos del envejecimiento.

La inflamación es una respuesta necesaria de nuestro sistema inmunológico sobre todo en la piel que es nuestra gran defensa. Cuando nos cortamos rápidamente aparece la inflamación favoreciendo el acercamiento de las células que nos defienden frente a las infecciones. Imaginemos que la piel es como una selva muy tupida llena de hierbas y de ramas, y que de repente, es invadida por enemigos peligrosos (bacterias, toxinas, virus).

Para que nuestros soldados puedan atacar a estos enemigos es necesario, antes que nada, desbrozar el terreno, eliminar los árboles y arbustos para que el enemigo no se pueda esconder. Esta acción “desbrozadora” es impulsada por la inflamación. El problema está en que con la edad esta inflamación se hace más frecuente y se convierte, como ocurría con la oxidación, en una causa principal de destrucción de la piel y de mal funcionamiento de las células. Controlar la inflamación es fundamental para que la piel funcione correctamente y por lo tanto frena el proceso del envejecimiento.

Hace ya unos años, se descubrió una nueva bio-molécula procedente del olivo. En ILOS, empezamos a investigar sus aplicaciones en la piel y hoy disponemos de un ingrediente con alta capacidad anti inflamatoria y por lo tanto perfecta para cualquier tratamiento anti edad. Incluso tenemos una patente en su uso como redensificador de la piel madura.

La capacidad de regeneración y reparación de la Piel

Hasta ahora solo hemos hablado de los grandes enemigos de la piel, pero no os he contado que la piel y por lo tanto todas sus células tienen una gran capacidad de reparación y regeneración. La piel tiene su propio ciclo de renovación, sus células se regeneran continuamente en la capa más profunda de la piel y viajan hacia la superficie para reemplazar a las células viejas. Esto ocurre aproximadamente cada 28 días, pero con la edad, el ritmo de renovación se ralentiza e incorpora pequeños errores lo que provoca cambios en las condiciones de la piel. Es cuando empiezan a aparecer los temidos signos de la edad.

Cuando esto ocurre, es básico encontrar ingredientes cosméticos con capacidad para estimular la renovación y la reparación. Y es nuevamente el olivo, experto en regeneración, el que nos los va a proporcionar.

En resumen, para recuperar las condiciones de una piel joven se necesita:

  • Mantener la hidratación de la piel y cuidar su función barrera..
  • Frenar el deterioro debido a la inflamación y la oxidación
  • Potenciar la renovación, redensificación y el grosor de la piel.
  • Rejuvenecer las células y que funcionen como si fuesen jóvenes. Es decir, regular la correcta activación genética.

En todos ellos el olivo nos ofrece su inestimable ayuda.

De rejuvenecimiento celular hablaremos en el próximo capítulo.